El tripartito que “preside” el Sr. Maragall pasará a la historia como el gobierno catalán menos estable, más caótico e irresponsable de las últimas décadas. Es evidente que ha utilizado la reforma del Estatuto como cortina de humo para disimular sus peleas constantes y la nula capacidad de gestión para resolver los problemas reales.
Gracias al debate público sobre la reforma del Estatuto nadie habla de que el tripartito se haya gastado 80 millones de euros en estudios e informes, 867.434 € en decorar despachos, de que un “democrático” conseller que militó Terra Lliure ha exigido a los trabajadores de la administración el pago del 20% su sueldo, de que se gasten 112.000 € en agendas de sobremesa, de que abran 1.278 expedientes sancionadores por utilizar el castellano en comercios o de que gasten 22.8 millones de € en publicidad institucional.
Lamentablemente, los catalanes nos hemos tenido que acostumbrar a las visitas a Perpiñan, al 3%, al céntimo sanitario en el carburante, a la fotografía con la Corona de espinas y a las incoherencias constantes que desprestigian a Cataluña...
Los catalanes tenemos que acabar con esta lamentable dinámica votando NO a un Estatuto que consolida esta inestabilidad, que nos enfrenta con otras regiones de España y que frenará nuestro desarrollo social.
