La Fiesta Mayor ha sido igual que la del año pasado pero con diferentes cantantes. A estas alturas no creo que el actual equipo de gobierno (PSC-ICV) tenga la capacidad de organizar una Fiesta Mayor que conecte con los gustos y preferencias de los pratenses. Si el Alcalde piensa que para contentarnos hay que contratar a El Koala, famoso por su tema “Opá, yo viazé un corrá”, es que tiene un concepto algo equivocado de nuestras preferencias culturales.
No descarto que el Alcalde se sienta profundamente identificado con la canción de El Koala. Después de la friolera de 24 años en la alcaldía, nuestro Alcalde continua abonando su particular “corrá”. Un buen ejemplo de esta labor cortijera es vetar la opinión de la oposición en la última revista-panfleto municipal para darse auto bombo con decenas de fotografías, como no, virtuales.
Queda patente que el Alcalde continuará malgastando dinero público para pagarse la campaña electoral que lo catapulte de nuevo a ser el jefe del “corrá” y alcanzar así los 29 años consecutivos en el poder con el soporte incondicional de un PSC-PSOE manso, cautivo, sometido, sin influencia y sin alternativa. Lo curioso es que éstos den lecciones de renovación, cambio y regeneración democrática…
Nosotros continuaremos proponiendo el control de locutorios y mezquitas ilegales, que se inspeccionen los 300 pisos patera existentes, que no se penalice a los autóctonos en el acceso a las prestaciones públicas, que actúen con firmeza ante la conflictividad crónica del barrio de Sant Cosme, que promocionen suficientes plazas de guardería pública, que los ambulatorios no se colapsen, que se proyecten suficientes viviendas de protección oficial, que no suban los impuestos por encima del IPC, que se aceleren las obras de los aparcamientos subterráneos que tanto necesitamos, que mejoren la imagen de nuestra ciudad, que el espacio público esté limpio, que el Prat Norte no sea un Bellvitge del s.XXI, que se cuide la playa, que luchemos contra la deslocalización de nuestras empresas…
El gobierno municipal está desgastado, sin ilusión y excesivamente acomodado. Por ello, continuaré expresando nuestra opinión sin complejos y con absoluta libertad. Pienso que es la única manera de convertir el “corrá” en una administración pública eficiente, moderna y cercana al ciudadano.
