A mediados de este mes conocimos un episodio que a todos los pratenses nos llenó de preocupación: la aparición de decenas de importantes grietas en viviendas cercanas a las obras del túnel de AVE. Como es comprensible, centenares de familias de nuestra ciudad se han mostrado muy alarmadas, inseguras e intranquilas ante estos hechos.
Nuestra prioridad no es hacer partidismo, no es el momento de tirarnos los trastos a la cabeza ni exigir responsabilidades políticas ante tal fiasco constructivo, sino defender las inquietudes de los vecinos afectados. Lo más razonable es hacer piña con la Asociación de Vecinos del Nucli Antic, muy bien representada por el conjunto de los miembros de su Junta.
Desde el primer día exigimos la completa paralización de las obras del AVE a su paso por nuestra ciudad hasta que no se certificara que las grietas causadas por dichas obras no implican peligro alguno para las familias que residen en el Casco Antiguo. Nuestra obligación política en la oposición también nos ha llevado a solicitar que “den la cara” los Consejeros de Vivienda y Política Territorial, así como la Ministra de Fomento del Gobierno del Sr. Zapatero. Y como no podía ser de otra manera, también hemos solicitado al Alcalde que dé explicaciones sobre los controles técnicos efectuados por el Ayuntamiento.
Sabemos que el Ministerio de Fomento tiene demasiada prisa en hacer llegar el AVE a Barcelona, pero ahora no es momento de urgencias. Han de hacer las cosas bien, deben garantizar la tranquilidad y la seguridad de los pratenses. Solicitamos que se revise el proyecto constructivo del túnel del AVE, que se realicen inspecciones exhaustivas en todas las viviendas de la zona, que se garanticen las compensaciones económicas para la reparación de tantos desperfectos, que se encargue un buen estudio independiente que explique la verdadera causa de las grietas y que se refuercen los controles permanentes en la ejecución de las obras del AVE.
En definitiva, todos los pratenses debemos permanecer unidos ante este amargo suceso. Es momento de buscar soluciones desde una actitud firme pero absolutamente constructiva. Hemos de actuar con unidad, responsabilidad, prevención, sensibilidad y las máximas cautelas para evitar que El Prat sea un segundo Carmel.
