Hace tiempo que me impuse la obligación de escribir en la revista municipal exclusivamente de aquellas cuestiones que afectan a nuestra ciudad. Sin embargo, este mes considero oportuno hacer referencia a algunas cuestiones que han sido portada de diarios de ámbito catalán y español ya que, directa o indirectamente, también han afectado a la calidad de vida de los pratenses.
Desde otros puntos de España uno puede analizar con mejor perspectiva hasta que punto la clase política catalana hace el ridículo: mientras la mayoría de políticos catalanes están averiguando cuántas naciones hay en España, alucinan sobre las grandezas del Estatut o buscan el momento adecuado para hacer una declaración oficial de independencia, en nuestra comunidad autónoma los servicios mínimos son un auténtico caos.
Después de varios años al frente de todas las instituciones, Zapatero, Montilla y sus socios independentistas, esconden la cabeza debajo del ala al comprobar que este verano el aeropuerto de El Prat ha vuelto a ser un caos, que las carreteras han quedado absolutamente colapsadas, que en nuestro litoral se derrumba uno de los diques de la ampliación del Puerto de Barcelona, que en Barcelona igual que en La Habana se quedan sin luz, que las cercanías de RENFE son una auténtica vergüenza y que las obras del AVE siguen causando grietas en nuestras viviendas…
Los votantes de Montilla a lo mejor lo consideran un visionario de gran carisma, un destacado intelectual, un brillante estadista o un magnífico orador, pero no entiendo como pueden considerarlo un buen gestor. Visto lo visto, y sin que la subida de las hipotecas influya en mi criterio, a mi me parece un chapucero.
