El equipo de gobierno se hacía eco en la pasada revista municipal de una encuesta realizada a 300 pratenses. De los resultados del estudio deducimos que los pratenses le piden coloquialmente al Alcalde que se "ponga las pilas", mensaje que también hago mío.

Empezamos a estar preocupados por el conformismo político del equipo de gobierno, por su soviética tendencia al manoseo informativo y restamos perplejos ante las interpretaciones demoscópicas de la "tejedorcracia".

Después de leer detenidamente las más de 100 páginas de la encuesta, sigo pensando que en El Prat hay muchísimas cosas que mejorar. No me creo que el 92% de la población esté satisfecha con la ciudad que ha diseñado nuestro Alcalde a lo largo de los 30 años del periodo democrático.

Los jóvenes reclaman un centro comercial y de ocio, el agua es de mala calidad, toleramos los niveles de contaminación atmosférica más altos de Catalunya, somos el cuarto trastero de Barcelona a cambio de casi nada, la limpieza en nuestras calles deja mucho que desear, no hay promociones de viviendas a precio asequible y la inseguridad ciudadana se hace demasiado patente en determinados barrios.

Los pratenses dicen literalmente en la encuesta que "el Alcalde favorece a los inmigrantes y a los gitanos" y que hay "excesiva indulgencia" con estos colectivos que no manifiestan demasiada voluntad de integración. Los vecinos se quejan de la falta de aparcamiento, de la limitada oferta de centros educativos, de la baja calidad de la sanidad local, que la información sea bilingüe y que se habiliten más plazas de guardería pública, entre otras cuestiones.

Desde la autocomplacencia jamás se alcanzaran las aspiraciones colectivas. Sin realismo político no se pueden abordar los retos que nos exigen los ciudadanos. Por eso trabajamos por el cambio.

pp@aj-elprat.es
www.pp-prat.org