El paro sigue creciendo a un ritmo imparable. Se cierran cientos de empresas cada día. Miles de españoles ya están con el agua al cuello. La morosidad se dispara. Los bancos reciben ayudas multimillonarias mientras presentan beneficios…

Señores, acúsenme de “antipatriota” o bobadas similares, pero éste es el panorama. Y ante la preocupante situación, contemplo con estupor algunas conductas en la izquierda de este país.

Primera. Me sonroja el sospechoso silencio de los acomodados sindicatos. Aunque corro el riesgo de que me monten una manifestación, denuncio que sigan aletargados para no molestar a su amo y señor del talante. ¿Serían tan serviles si gobernara el PP?

Segunda. Observo como la izquierda “chic” aprovecha la ocasión para pedir el fin del capitalismo que les ha permitido llevar a sus hijos a colegios privados, conducir coches de gama alta y vestir ropa de marca. Sólo espero que no se atrevan a proponer la vuelta al sistema de economía planificada soviética que tanta miseria creó.

Tercera. Los socialistas siguen presentando medidas de pandereta mientras se destruyen 900.000 empleos en un año. Después de mendigar una silla en el G-20, de recomendar el consumo de “conejo” en Navidades, de estar “en la Champions League de la economía” y de negar maliciosamente la crisis, nos dan lecciones de responsabilidad y compromiso.

Cuarta y última. Para eclipsar su lamentable gestión, entre otras cortinas de humo, escarban en la herida de la Guerra Civil para que los españoles nos echemos los muertos a cabeza. Eso sí, con mucho talante…

No sólo hay crisis económica. También hay crisis de ideas en la izquierda.

pp@aj-elprat.es
www.pp-prat.org